ENSEÑAR A LAS JÓVENES NEGRAS A NO ODIAR SU CABELLO

Desde una edad muy temprana, las jóvenes negras están expuestas a las miradas y comentarios adversos sobre el cabello afro. A menudo, este tipo de comentarios, miradas y opiniones puede influir en la perspectiva que tiene una joven sobre lo que es bello. Durante su juventud, las chicas negras tienen varias opciones sobre lo que pueden hacer o no  con su cabello para “verse mejor”; esas opciones, en muchos casos amenazan la percepción futura sobre si mismas y la autoestima que puedan tener. Es algo más importante de lo que parece.

Cuando era joven, me sentía una chica bonita con un cabello hermoso. Mi madre peinaba mi cabello con trenzas y a mí me encantaba. En la escuela infantil recuerdo a mis compañeros diciéndome cosas sobre mis peinados y tirando de mis coletas.  Yo tenía una clase con muchas nacionalidades y orígenes, lo que se diría multicultural, pero con mayoría de niños blancos. Las bromas empezaron allí.

Pero yo me enorgullecía de mi cabello natural. No fue hasta que mi madre me administró mi primer alisador a los nueve años que empecé a pensar que había algo malo en mi cabello. Echando la vista atrás, pienso que nunca necesité un alisador y culpo a mis padres por no haberse educado sobre lo que se debe y no se debe hacer en el cabello negro, especialmente la sensibilidad para tratar con las inquietudes de belleza y estilo de una joven negra, tan importantes en la adolescencia. Pero ellos eran producto de la sociedad racista que les rodeaba.

Los puntos de vista negativos están incrustados en los corazones y las mentes de los jóvenes ngros, la mayoría de los cuales están dirigidos a su cabello y también les hacen dudar sobre la validez del color de su piel. Desde el momento en que están en la escuela infantil, sienten un extraño tufo de cuestionamiento de sus rasgos naturales. Desde ese momento comenzará un calvario para muchos, que tardarán años en superar para darse cuenta de su propia belleza, si es que alguna vez lo hacen.

Las niñas negras necesitan amar su cabello natural, y sus padres deben enseñar a sus hijas cómo hacerlo. Si eres padre o madre de una niña o niño negro, estás obligado a educar a tu hijo sobre temas específicos que harán que superen las dificultades de un mundo que no hace más que degradarlos día a día.

Me aterra cuando algunas madres jóvenes colocan a sus niñas negras extensiones o pelucas. Me parece horrible. ¿Qué mensaje está recibiendo esa niña? Le estamos diciendo, lo que tú eres no vale nada y hay que camuflarlo, ocultarlo, cambiarlo para que sea válido. ¿Por qué hacen esto?

La introducción de extensiones y alisadores para niñas y jóvenes negras es perjudicial. Lo que hace es perpetuar una serie de cuestiones complejas, que incluyen, inseguridades y un falso sentido de la belleza. Si usas constantemente extensiones o pelucas, solo sabes cómo mantener ese pelo falso y nada más. Más tarde tu propio cabello se caerá, lo que te llevará a depender exclusivamente de ese pelo postizo. Y finalmente llegará el resentimiento a tu cabello natural.

YouTube e Instagram son fácilmente accesibles para todos los niños y jóvenes del mundo. Lo que significa que los niños están aprendiendo sin la influencia de sus padres. Aprenden muchas cosas buenas, pero como todos sabemos, lo bueno viene con lo malo.

Los padres y madres tienen la responsabilidad de enseñarle a sus hijos todos los días. Deben orientar a sus hijos sobre las maravillas y la diversidad de su cabello, su piel, su cultura y herencia. Nunca  las jóvenes negras deberían tener  la necesidad de disfrazar su propio cabello natural. El problema más grave que tiene una mujer negra con su cabello es que cree que su pelo rizado es un problema. Enseñemos a los niños  negros a amar su cabello antes de que comiencen a detestarlo y acaben también odiándose a sí mismos.

POR: AFROFEMINAS

Marián Cortes Owusu

Comercial y redactora en Afroféminas

Salamanca

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