«¿Cómo comer en esta nueva normalidad?” podría verse como una pregunta curiosa y poco usual. Sin embargo, luego de haber estado en periodos de cuarentena desde el mes de marzo, es posible que los hábitos alimentarios hayan cambiado. Y ahora que vivimos esta nueva etapa de aislamiento selectivo, vale la pena hacerse la pregunta.

“Los hábitos para volver a la normalidad involucran a todo el núcleo familiar. Es importante lograr que la familia empiece a pensar diferente sobre la preparación de los alimentos reconociendo el escenario de la cocina como un espacio de todos los miembros del hogar”, asegura la doctora Jannet Arismendi Jiménez, nutricionista dietista, magíster en alimentación y nutrición, y conferencista que será parte de la Semana de hábitos y estilos de vida saludables, que se llevará a cabo entre el 21 y el 25 de septiembre a través de las redes sociales de la Secretaría de Integración Social.

La nutricionista resalta la importancia de la creatividad y la rotación de que haceres en el hogar para cumplir con este fin y agrega: “Los elementos más importantes de la cocina son la inspiración y el amor. Buscar esos detalles de amor que hacen ver los alimentos con gusto. Ese gusto del montaje y la combinación de colores cuando servimos un plato”.

La Dirección de Nutrición y Abastecimiento y la Subdirección de Nutrición de la Secretaría Distrital de Integración Social realiza un trabajo constante para acompañar a las personas que asisten a los servicios sociales con apoyo alimentario y a los proyectos que se trabajan en la entidad, con el fin de motivarlas para tener hábitos y estilos de vida saludables.

“Estamos viviendo un proceso de nueva normalidad y es importante que las personas se adapten, no solo a su ciclo de vida, sino también a su entorno. En nuestros programas incentivamos un consumo de alimentos que esté dentro de los patrones de alimentación y nutrición establecidos por el gobierno nacional, desde las guías alimentarias para la población colombiana y de acuerdo con los requerimientos de calorías y nutrientes para cada grupo de edad”, precisa la doctora Jacqueline Londoño, Subdirectora de Nutrición en la SDIS.

Una alimentación sana empieza en casa

En tiempos de pandemia fue necesario, para algunas personas, combinar el teletrabajo con los que haceres del hogar. “Esto pudo tener un efecto negativo hacia los hábitos de consumo. También lo tuvo la afectación de sus ingresos y seguramente se optó por consumir comidas rápidas. Cuando consumimos este tipo de comidas con frecuencia, puede haber desórdenes metabólicos que dan origen a enfermedades potencialmente prevenibles como la obesidad, el sobrepeso, la diabetes y la hipertensión”, agrega la doctora Arismendi.

En esa medida, es fundamental generar escenarios de aprendizaje. Según la doctora Londoño, “las personas que asisten a los comedores comunitarios reciben, a través de nutricionistas, una cartilla llamada ‘Nutricartilla’. Allí aparecen las indicaciones para que puedan seguir parámetros de una sana alimentación junto con un acompañamiento de nuestra parte”.

La tarea de aprender a alimentarse bien debe empezar desde casa. La doctora Arismendi menciona la importancia de respetar los horarios de comidas con cinco momentos de consumo al día. También de controlar las porciones y buscar un equilibrio entre sabor, color y texturas.

“Se pueden variar las técnicas de cocción. Puede ser al vapor, al horno o salteado, por ejemplo. También es importante garantizar el consumo de dos porciones de verduras y tres porciones de fruta al día. Se pueden mezclar con quinua o semillas de chía, que proporcionan vitaminas y minerales. Es fundamental garantizar que, en cada comida, haya un alimento de cada grupo incluyendo carnes y lácteos que aportan proteínas para la renovación de tejidos. Los minerales son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo; las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales y fibra; los cereales, raíces y tubérculos aportan energía”, explica Arismendi.

Los programas de la Subdirección de Nutrición de la SDIS tienen especial énfasis en la infancia. “Vamos a trabajar con los padres de familia para que ellos lleven a su casa la información. Puede que asistan a algún comedor en alternancia o de manera permanente, pero que siempre tengan en cuenta estos hábitos”, comenta la doctora Londoño.

“No podemos satanizar nada. Todo en su medida y en sus debidas proporciones. Debemos mirar la calidad, la porción y la frecuencia del consumo”, precisa la doctora Arismendi.

Nutrientes críticos

La conferencista aconseja que se debe consumir no más de dos preparaciones fritas a la semana y aclara que el aceite de oliva es ideal para aderezar ensaladas, no para fritar. Tampoco recomienda fritar con margarina, este ingrediente puede usarse en preparaciones de repostería.

La sal ayuda al equilibrio de las células y la cantidad recomendada es una cucharadita por persona al día distribuida en las diferentes preparaciones. El azúcar debe ser controlado por su uso en las bebidas en casa como jugos o bebidas calientes y se recomienda mezclar dos frutas para un batido de fruta sin adición de azúcar.

Aprender a comer bien y disfrutar del proceso

Del 21 al 25 de septiembre se desarrollará la Semana de Hábitos y Estilos de Vida Saludables, un espacio en el que con especialistas en temas de salud, alimentación y actividad física, será posible aprender sobre qué significa alimentarnos sanamente, cómo ejercitarnos de manera adecuada y de qué forma podemos hacerlo en casa.

Las conferencias estarán disponibles en las redes sociales de la Secretaría Distrital de Integración Social.

El miércoles 23 de septiembre, a las 10 a.m., Jannet Arismendi hablará en detalle sobre los ingredientes que debemos utilizar, cuáles son sus aportes nutricionales y dará algunos consejos sobre cómo disfrutar de una comida deliciosa que rompa con las rutinas.

POR: ASOMECOS AFRO

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