Contexto general del proyecto:

En el marco del Plan de Desarrollo “Un nuevo contrato social y ambiental para Santa Fe” Proyecto de inversión 2161: Santa Fe con más mujeres seguras y defensoras de sus derechos; que tiene como meta para el cuatrenio: Vincular 1.800 personas en acciones para la prevención del feminicidio y la violencia contra la mujer.

Para la vigencia 2021 tiene como meta fue vincular a 569 mujeres en acciones para la prevención del feminicidio y la violencia contra la mujer.

 En ese contexto se presenta este proyecto que se enmarca en el CONTRATO PRESTACIÓN DE SERVICIOS No. 229-2021, celebrado entre la Alcaldía Local de Santa Fe y la Corporación EGESCO; que tiene como objeto: “Prestar los servicios integrales en acciones de prevención de violencias contra las mujeres y estrategias de resignificación, conmemoración y empoderamiento de las mujeres en la localidad de Santa Fe”.

Este proyecto inició en el mes de octubre del 2021, con las siguientes actividades dirigidas a mujeres mayores de 14 años, que habitan en la localidad de Santa Fe:

  • Defensa personal feminista

Esta estrategia estuvo a cargo de dos instructoras de artes marciales y sistema de combate, con la particularidad de contar con la formación y experiencia desde el enfoque feminista, el cual introduce una reflexión y cuestionamiento frente a los roles de género, estereotipos e imaginarios sexistas, sobre los cuales se ha legitimado y justificado las violencias contra las mujeres.

A través de un relacionamiento colaborativo y horizontal a través de estas clases de defensa personal feminista, se invitó a las mujeres de la localidad a “ponerse las gafas violetas” expresión utilizada por Gemma Lienas haciendo referencia a colocarse un filtro diferente para observar el mundo, en este contexto la localidad y todas aquellas expresiones de discriminación y violencias ante las cuales se enfrentan las mujeres en el espacio público y privado. 

A través de estos espacios se buscó contribuir en el conocimiento y reconocimiento del cuerpo como primer territorio desde el cual las mujeres ejercen su autonomía.

Esta fue una actividad bastante llamativa para las mujeres, principalmente para las niñas, adolescentes y jóvenes. Se contó con la participación de mujeres en edades desde los 14 años hasta los 60 años, desmitificando la idea de relacionar esta actividad, con prácticas machistas en la cual la mujer asume la misma postura de agresión contra el otro, identificando que no es el objetivo de las clases.

La primera clase de Defensa Personal feminista se llevó a cabo el día 23 de noviembre de 2021 en la Casa comunitaria El Triunfo, pasando por otros barrios como: Belén, las cruces, Lourdes, Santander, la concordia y el triunfo, entre otros. Escenarios que se convirtieron para las mujeres que participaron en ejercicios de descarga, abordaje de medidas de auto protección no solo relacionadas con expresiones físicas del arte marcial sino de herramientas para el fortalecimiento emocional, mental y funcional, a través de instrucciones sencillas, rápidas y contundentes, para prevenir las múltiples formas de violencias que vivencian las mujeres en la cotidianidad.

Las sesiones se llevaron a cabo en espacios abiertos y cerrados, a través de sesiones que fueron realizadas por grupos conformados por 8, 10 hasta 25 mujeres, con una duración de 2 y 3 horas, particularmente para el último mes, a fin de alcanzar el número de horas contempladas por el proyecto que en total eran 128.

Se destaca que en todas las sesiones se planteó una posición clara y precisa sobre un sistema de defensa no violento de técnicas de combate cuerpo a cuerpo. Se basó es principios como el respeto y reconocimiento a la otra persona, la disuasión de la agresión y minimizar el riesgo ante posibles situaciones de agresión física directa ante las cuales se llegarán a ver enfrentadas las mujeres en algún momento en el ámbito público y/o privado, no situando a la mujer como responsable de la situación ni motivarla a enfrentarse cuando esto la pueda ubicar en un mayor lugar de riesgo.

La iniciativa de defensa personal feminista, fortaleció el ejercicio de reconocimiento en las mujeres para explorar nuevas formas de aprendizaje, herramientas para la protección y autoprotección permanente frente al riesgo de ser víctima de algún tipo de violencias, reconociendo los relatos de las mujeres durante las clases, quienes expresaron que pocas son las veces que se han sentido seguras en un espacio en su diario vivir.

Dentro de los ejercicios abordados en las sesiones, se enseñó por parte de las instructoras con las mujeres participantes, a esquivar a un presunto agresor que intente evadir su espacio, incursionando en la percepción de defensa real en la medida en que las mujeres aprendan a escuchar y contactar con sus propias emociones, la lectura del cuerpo, las posturas, el lenguaje no verbal y los mensajes simbólicos, ejemplo; como una postura corporal de firmeza puede minimizar el riesgo ante otro (presunto agresor) quien pueda leer, interpretar y reconocer el límite.

Durante el proyecto participaron 93 mujeres, superando la participación contemplada para esta actividad, que eran 80 mujeres.

POR: ASOMECOS AFRO

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