Grupo de Danzas ORFA

La etnia raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina está asentada en las islas colombianas desde hace aproximadamente 400 años.

Transcurría el siglo XVII cuando llegaron los primeros pobladores indígenas oriundos de las costas de la Mosquitia centroamericana, a lo que posteriormente se le sumaron las primeras migraciones de los puritanos y colonos ingleses que llegaron a estas tierras en 1631, huyendo de las guerras religiosas que se presentaban en las islas británicas.

Con los primeros peregrinos que se desembarcaron en la mítica embarcación seaflower, también llegaron los leñadores provenientes de Jamaica, quienes pisaron las islas para trabajar esclavizados en las plantaciones de caña de azúcar, tabaco y algodón, lideradas por los puritanos.

Esta simbiosis y mezcla de razas comenzó a formar la llamada nación creole. Esta contaba con su propia lengua, cultura y religiosidad, lo cual permitió formar una etnia única en el país, como es el caso de la raizal.

Según el escritor e investigador Juan Ramírez Dawkins, los raizales derivan su nombre de las raíces asentadas por los ancestros. Por más de cuatro siglos conviviendo en el mismo espacio, pero ser raizal es más que un abolengo, ser raizal es también mantener respeto por la cultura, por la música, por su lengua creole y sobre todo un respeto a Dios.

La religión es fundamental en los principios raizales, asistir a la iglesia cada domingo es todo un acto solemne para las familias, Desde un día antes preparan los vestidos más elegantes para asistir a la iglesia, la principal religión del pueblo raizal es la bautista. Esta data de 1844, cuando el reverendo Philips Beekman Livingston Jr fundó la primera congregación y construyó con madera traída de Alabama, la First Baptiste Church o Primera Iglesia Bautista, ubicada en el punto más alto del sector de La Loma. Un poblado donde convive un alto porcentaje de la población nativa de la isla de San Andrés.

La música y las danzas presentan una mezcla de instrumentos autóctonos como el tináfono o la quijada de caballo, que hacen que los sonidos que brotan de esta zona caribeña sean más que calipso y reggae. En las islas los músicos raizales interpretan el chotise, la polska, la mazurca, algunos pasillos, el mentó y otros géneros más antillanos como el zouk.

Para los pobladores raizales lo que más les enorgullece es tener lengua propia, el creole o criollo sanandresano, nació de la evolución del idioma inglés con acentos africanos y algunos rezagos francófonos, aunque en estos últimos años ha incorporado algunas palabras del idioma español.

Pero a ciencia cierta, quiénes son los raizales; ¿Son una etnia o un grupo social? Su caracterización va más allá y obedece a unas respuestas que nos entregan algunos líderes de esta comunidad.

Alicia Mitchell es profesora, para ella ser raizal es una condición de vida que se evidencia entre las personas que tienen varios puntos socio culturales en común que se enmarcan en la ancestralidad.

“Ser raizal es una persona que además de poseer la ancestralidad en estas islas, reúne una serie de costumbres que nos identifican como la lengua, la confianza en la religiosidad, y las prácticas ancestrales”, comenta Alicia Mitchell, profesora.

Por su parte Erika Bent Castro, profesional de origen raizal, afirma que esta condición la determina la autenticidad, el ser caribe y sobre todo ser un digno representante del ser afrocolombiano. “Ser raizal es ser auténtico, caribe, ser alegre, tener esperanza, y sobre todo, ser afro”.

La etnia raizal, según el censo del DANE de 2005, suman un número de 30.565 personas a nivel nacional. En las tres islas 30.118, conformando un 39.4 % de la población total del departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, que es de 76.442 habitantes.

El desarrollo desbordado de la población en el Archipiélago, sobre todo en la isla de San Andrés, que se presenta en la actualidad, es para la Oficina de Control y Residencia, OCCRE, la principal problemática que afecta a esta región insular del país. Principalmente afecta los espacios de las comunidades raizales. La sobrepoblación es la principal problemática, por ello los líderes raizales que conforman la Mesa de Concertación Nacional piden al Estado realizar estudios de capacidad de carga y definir cuantos pobladores deben convivir en las islas.

“La sobrepoblación ha llevado a esta isla a un deterioro ambiental casi irreversible”, Ofelia Livingston.

Estatuto y autonomía

En 1912 se presentó al Congreso de la República la primera propuesta de un estatuto autonómico para San Andrés y Providencia, por aquel entonces, la iniciativa no tuvo ninguna trascendencia para los congresistas colombianos y fue hundida. Así lo aseguró el historiador y vicepresidente de la Academia Departamental de Historia, Samuel Robinson Davis. Desde ese periodo rondaron muchas ideas en los líderes raizales, pero fue hasta el año 2000 cuando nuevamente la iniciativa del Estatuto Raizal recobró vida. Pero igual que en la iniciativa presentada a inicios del siglo pasado está también pereció en el intento, y nuevamente fue presentada en 2013, en donde no fue admitida por el Congreso de la República. A pesar de estas coyunturas políticas los miembros de la comunidad raizal apoyados en el Fallo de la Corte Internacional de Justicia y le plantearon nuevamente al Gobierno Nacional la consolidación de un estatuto que llevara el nombre «Estatuto Raizal», por medio del cual se lograra proteger los derechos especiales, económicos, y culturales de la comunidad raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Para los líderes raizales que hoy trabajan de la mano con el Ministerio del Interior en la consolidación del Estatuto Raizal, la premisa es que si el pueblo isleño es autónomo como sucede en otras latitudes, puede ser una solución para frenar la serie de demandas de Nicaragua ya que estas no cobijan a pueblos autónomos. Condición que podría llegar a blindar al departamento insular de futuros diferendos con países vecinos.

Fue así como el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos propuso que se trabajara el Estatuto Raizal, con el compromiso de ofrecer las herramientas administrativas, jurídicas y sociales para que se concrete en un proyecto de ley, el cual deberá ser presentado en la presente legislatura y buscar con el apoyo del Gobierno Nacional, su aprobación por parte del Congreso de la República.

“La Autoridad raizal estamos estudiando los capítulos del Estatuto Raizal para llegar aún común acuerdo antes de llevarlo al Congreso de la República”, Josefina Huffington.

Entre los puntos más apremiantes que se encuentran en el estatuto, están la caracterización y el derecho a la tierra por parte de la comunidad raizal, así como la protección del medio ambiente, y el control poblacional y sobre población. Precisamente este tema es prioridad en el estatuto raizal, en el mismo se plantea un punto que le entregue autonomía total a la oficina de la OCCRE para que pueda accionar el programa de retorno voluntario de personas en condición de legalidad desde las islas hasta las ciudades de orígenes en el continente colombiano.

En medio de esta coyuntura social y política que evidencia el carácter, la pujanza y el tesón del pueblo raizal, se busca que se consoliden estas iniciativas con el fin de garantizar la preservación de la etnia raizal, única en nuestro país.

POR: ASOMECOS AFRO

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